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Leyes y Abogados
De Leyes y Abogados

De Leyes y Abogados

 

por: Domingo J. Marqués

 

            Yo siempre quise ser veterinario, hasta que me percate que tenía que atender otros animales además de mis queridos, mimados y malcriados perros. Entonces fue que me decidí a escoger una carrera en la que pudiera ayudar a la sociedad. En la recta final quedaba la Psicología Clínica y las Leyes. Aunque con dudas me decidí por la Psicología y comencé mis estudios. Para mi segundo año de universidad frecuentaba un negocio cerca de mi apartamento donde me tomé mis primeras Medallas con adultos (cosa que ya no hago con personas de ninguna edad). Esto quedaba al lado del tribunal por lo que era frecuentado por muchos abogados. Allí hablaba con ellos sobre la profesión y las cosas que conllevaba, aprendí mucho (malo y bueno).

            Un día salí al teléfono público y un carro que no siguió una orden de transito de ‘PARE’ impactó a una familia en una guagua blanca y azul. De inmediato salió uno de los abogados a hablar con el culpable y le dio una de sus tarjetas de presentación.

           

            - “Me llamas y bregamos con esto, no te preocupes.”- le dijo.

           

 Yo pensé que no había nada que bregar si el tipo violó una ley de transito y marchaba a velocidad exagerada. A esto le sumamos que la familia pasó un mal rato, perdieron su auto y uno de los hijos se lastimó la pierna, lo justo es que él pagara por esto. Ese tipo de personas son las que me gustaría defender, así me gustaría trabajar, pensé. Unas semanas después veo  al abogado discutiendo con un conocido tecato de la calle por que éste le quería cobrar mucho por un ‘trabajito’. Luego de negociar el tecato acepta hacerlo por $5 y se encarama en el poste de un letrero de ‘PARE’ para quitarlo. Me sorprendí y miré al abogado y él me dice,

           

            - “Tengo billetes dependiendo de eso brodel”

           

            Le pregunto que de que me haba y me dice:

 

-” Un indecente que le quiere sacar a mi cliente un montón de chavos y eso no es así”  -“¿No recuerdas el tipo de la guagua blanca y azul?, ese pendejo es”

           

            Ese fue el día en que me reafirmé en no estudiar leyes.