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El 11 de Septiembre... del 1973

He received the Nobel Peace Prize in 1973 for his negotiations leading to the Paris peace accords that ended U

El 11 de Septiembre…del 1973

 

 

   El 11 de septiembre ocurrió un ataque a los cimientos de la democracia. El ataque pretendió derrocar el Gobierno legítimamente constituido, el Gobierno que está amparado por la ley y la voluntad del ciudadano. El 11 de septiembre murieron miles de ciudadanos inocentes, miles de niños y niñas que nada tenían que ver con el ataque terrorista. Ese 11 de septiembre se cometió un asesinato de la democracia que tanto apreciamos todos y todas nosotros/as. El otro 11 de septiembre, el  del 1973, los generales convertidos en sicarios gracias a la intromisión del gobierno de Richard Nixon y de su perro de pelea Henry Kissinger, atacaron al gobierno Chileno y asesinaron al presidente electo por el pueblo en elecciones libres. El Dr. Salvador Allende fue electo libre en el 1970, en elecciones libres, como presidente de  Chile. Desde antes de esto ya los oficiales de la CIA estaban tramando, junto con los presidentes de multinacionales capitalistas establecidas en Chile, controlar y desestabilizar cualquier gobierno que no les permitiera controlar la economía chilena. Luego de las elecciones Henry Kissinger (oficial de la CIA) dijo:

 

-“ No veo por qué tendríamos que quedarnos de brazos cruzados, contemplando cómo un país se hace comunista debido a la irresponsabilidad de su pueblo”

 

 A esto le siguió la orden del presidente estadounidense, Nixon asignó diez millones a la faena de derroca r el gobierno del Dr. Allende, ¡qué si quiera se había establecido! En solo 11 días ya habían dictaminado la suerte de la democracia chilena, Nixon dijo:

 

-“No importan los riesgos ni las perdidas. No involucren la embajada. $10,000,000.00 disponibles, más de ser necesario. Trabajo a tiempo completo, los mejores hombres disponibles… hagan que su economía grite…”

 

  El Dr. Salvador Allende era marxista, por lo que favorecía llevar el poder a los trabajadores, a los de abajo, quitándole el poder a las compañías multimillonarias establecidas en Chile y con sede en EU. Hubo una reunión con Nixon, los invitados: la compañía ITT (International Telephone and Telegraph Corporation) que aportó 1 millón de dólares a la operación, Donald Kendall (presidente de la Pepsi Cola) y el Chase Mahanttan Bank (de los Rockefeller). Todos programaron un plan de acción para llevarle la miseria al pueblo chileno. El 11 de septiembre del 1973 fue diferente al del 2001, ya que fue todo hecho desde las sombras, sin ensuciarse. El plan era sobornar a los generales del ejercito chileno para que se revelaran contra el gobierno. Iban a contratar asesinos para eliminar a los que cometieran el delito de creer en la libertad. El culpable más grande lo fue el pueblo chileno, culpables del delito de elegir en elecciones libres al Dr. Salvador Allende, quien prometía justicia para los trabajadores. No sabían que en esta era no es permitido el elegir un gobierno que no vaya a colaborar con la economía capitalista de Wall Street. Y el castigo de los policías del mundo llegó. Para que el pueblo se fuera en contra de Allende, bajaron el precio del cobre, no exportaron nada a Chile y arreglaron ataques terroristas, huelgas y se suspendieron los prestamos del Banco Mundial. No le puedo explicar mejor que Kissinger, que  dijo justo cuando Allende ganó las elecciones:

 

-“Ni una tuerca ni un tornillo llegarán a Chile bajo Allende. Una vez llegue Allende al poder, debemos hacer todo lo que esté en nuestro poder para condenar a Chile y a toda la gente chilena a la peor  privación y a la pobreza…”

 

  Los obstáculos que enfrentaron H. Kissinger y los ricachones de la ITT, Pepsi y del Chase, fueron que no todos los generales del gobierno chileno estaban dispuestos a vender su conciencia por varios miles. La tradición chilena era que la milicia no intervenía en los procesos electorales. Otro obstáculo lo fue el general René Schneider, que era incorruptible. Éste fue asesinado. Atacaron al palacio presidencial, fue bombardeado con aviones y tanques. Salvador Allende no huyó del país, el se quedó trabajando hasta que lo mataran. Entre bombas se dirigió al pueblo por radio y les dijo que se quedaran en sus puestos de trabajos, que su presidente se quedaba en el suyo hasta que lo mataran ya que él había sido elegido por ellos para eso. Y así hizo, se colocó un casco y agarró un fusil.

 

 

Allende murió ese día, pero antes le dijo a su pueblo:

 

-“…quiero recordarles algunas de mis palabras dichas el año 1971, se las digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni de Mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado. Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás.”

 

            En 1973 los burros del premio Nóbel, en un acto de ignorancia febril, le dieron uno Nóbel de la paz a Henry Kissinger. El premio fue por su tratado de paz en Vietnam, donde años antes, ayudó, conspiró, y programó actos de genocidio, resultando en la muerte de miles de civiles. Y los miles de civiles de Chile tampoco contaron para el comité del Premio Nóbel, para ese entonces no se sabían estas atrocidades de sus  ataques terroristas contra la libertad y los cimientos de la democracia. Años después estalla el escándalo de Watergate, a Henry Kissinger lo acusan de intervenir teléfonos y otros cargos domésticos. Salió de oro ya que no se tocó nada de sus “tareas” internacionales. En Chile se instaló como presidente al general que había hecho el negocio con Kissinger y con sus panitas, los ricachones de Wall Street, Pinochet. Augusto Pinochet persiguió, torturó, y mató por miles, a todo el que se opusiera a su reino de terror. Esto se atiende internacionalmente años después.  La historia le hizo un chispito de justicia al Dr. Allende, por lo que no murió en vano, su mensaje perdurará:

-“La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Ésta es una etapa que será superada, éste es un momento duro y difícil. Es posible que nos aplasten, pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.”